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El triciclo de Shinichi

En el momento del ataque a Hiroshima, Shinichi Tetsutani, de tres años, estaba fuera de su casa haciendo lo que más le gustaba: montar en su triciclo.

Sufrió heridas graves, entre ellas quemaduras en todo el cuerpo, y murió varias horas después. Sus dos hermanas, Michiko y Yoko, también murieron.

Su padre comentó años después: «Esto no debería ocurrirles nunca a los niños. Trabajen, por favor, para crear un mundo en paz en el que los niños puedan jugar todo lo que quieran».

El triciclo quemado de Shinichi se exhibe ahora de forma permanente en el Museo Conmemorativo de la Paz de Hiroshima, y en el Museo Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de Ginebra hay una escultura basada en él.

Se ha convertido en un símbolo conmovedor del sufrimiento de la infancia en los ataques nucleares.

Crédito: Museo Conmemorativo de la Paz de Hiroshima, donación de Nobuo Tetsutani.