Irradiados por la bomba
Toru Ikemoto tenía siete años y su hermana Aiko, nueve, cuando Hiroshima fue destruida. Ambos se encontraban dentro de un edificio, a aproximadamente 1 kilómetro del hipocentro.
A los cuatro o cinco días del ataque empezaron a perder el cabello y experimentaron fiebres y sangrado de encías: síntomas de envenenamiento agudo por radiación.
Aunque ambos se recuperaron de la fase aguda de la enfermedad, finalmente sucumbieron a los efectos tardíos de la radiación. Toru murió a los 11 años y Aiko, a los 29.
